lunes, 31 de agosto de 2009

¿Hacia dónde vamos?

Nuestra cultura contemporánea, dominada por el crecimiento demográfico y conducida por la tecnología, ha creado problemas de degradación ambiental que afectan directamente a todos nuestros sentidos: ruido, olores y toxinas que traen dolor y sufrimiento físicos, y fealdad, esterilidad, y homogeneidad de la experiencia que trae sufrimiento y vacío emocionales y psicológicos. En pocas palabras, estamos comprometiendo nuestras calidades humanas persiguiendo tecnología como un fin en vez de un medio. Demasiado a menudo hemos fallado en hacer dos preguntas necesarias: Primero, ¿para qué propósito humano una determinada tecnología o desarrollo se utilizará? Segundo, ¿qué efectos humanos y ambientales tendrá esto?
Vuestro Humilde Narrador.

* Cita del Comité de Trabajos Públicos del Senado de Estados Unidos, divulgación sobre el impuesto de contaminación del agua, 7 de agosto de 1969.